Poemas de gustavo flaubert ( 2 )

Poemas de gustavo flaubert. Encuentra docenas de poemas de gustavo flaubert con fotos para copiar y compartir.



Besa el aura que gime blandamente
las leves ondas que jugando riza;
el sol besa a la nube en occidente
y de púrpura y oro la matiza;
la llama en derredor del tronco ardiente
por besar a otra...

Gustavo Adolfo Bécquer


Lo que el salvaje que con torpe mano
hace de un tronco a su capricho un dios,
y luego ante su obra se arrodilla,
eso hicimos tú y yo.

Dimos formas reales a un fantasma,
de la mente ridícul...

Gustavo Adolfo Bécquer



De lo poco de vida que me resta
diera con gusto los mejores años,
por saber lo que a otros
de mí has hablado.

Y esta vida mortal, y de la eterna
lo que me toque, si me toca algo,
por sab...

Gustavo Adolfo Bécquer


Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las ...

Gustavo Adolfo Bécquer


Cuando volvemos las fugaces horas
del pasado a evocar,
temblando brilla en sus pestañas negras
una lágrima pronta a resbalar.

Y, al fin, resbala y cae como gota
de rocío al pensar
que cu...

Gustavo Adolfo Bécquer



Entre el discorde estruendo de la orgía
acarició mi oído,
como nota de música lejana,
el eco de un suspiro.

El eco de un suspiro que conozco,
formado de un aliento que he bebido,
perfu...

Gustavo Adolfo Bécquer



Este armazón de huesos y pellejos,
de pasear una cabeza loca
se halla cansado al fin, y no lo extraño,
pues, aunque es la verdad que no soy viejo,
de la parte de vida que me toca
en la vida ...

Gustavo Adolfo Bécquer


¿Quieres que de ese néctar delicioso
no te amargue la hez?
Pues aspírale, acércale a tus labios
y déjale después.

¿Quieres que conservemos una dulce
memoria de este amor?
Pues amémonos h...

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Mi vida es un erial,
flor que toco se deshoja;
que en mi camino fatal
alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja.

Gustavo Adolfo Bécquer



Primero es un albor trémulo y vago,
raya de inquieta luz que corta el mar;
luego chispea y crece y se dilata
en ardiente explosión de claridad.

La brilladora lumbre es la alegría,
la temer...

Gustavo Adolfo Bécquer


Como guarda el avaro su tesoro,
guardaba mi dolor;
quería probar que hay algo eterno
a la que eterno me juró su amor.

Mas hoy le llamo en vano y oigo, al tiempo
que le acabó, decir:
¡Ah,...

Gustavo Adolfo Bécquer


Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!

La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar es m...

Gustavo Adolfo Bécquer



Llegó la noche y no encontré un asilo;
y tuve sed ... ¡mis lágrimas bebí!
¡Y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos
cerré para morir!

¿Estaba en un desierto? Aunque a mi oído
de las turbas lle...

Gustavo Adolfo Bécquer



Una mujer me ha envenenado el alma,
otra mujer me ha envenenado el cuerpo;
ninguna de las dos vino a buscarme,
yo de ninguna de las dos me quejo.

Como el mundo es redondo, el mundo rueda;
...

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Fingiendo realidades
con sombra vana,
delante del Deseo
va la Esperanza.
Y sus mentiras,
como el fénix, renacen
de sus cenizas.

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Solitario, triste y mudo
hállase aquel cementerio;
sus habitantes no lloran...
¡Qué felices son los muertos!

Gustavo Adolfo Bécquer


La gota de rocío que en el cáliz
duerme de la blanquísima azucena,
es el palacio de cristal en donde
vive el genio feliz de la pureza.

Él la da su misterio y poesía,
él su aroma balsámico ...

Gustavo Adolfo Bécquer


Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada.

Oigo flotando en olas de armonías,
rumor de besos...

Gustavo Adolfo Bécquer


Cuando sobre el pecho inclinas
la melancólica frente,
una azucena tronchada
me pareces.

Porque al darte la pureza
de que es símbolo celeste,
como a ella te hizo Dios
de oro y nieve.

Gustavo Adolfo Bécquer


Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo,
y les he visto el fin o con los ojos
o con el pensamiento.

Mas ¡ay!, de un corazón llegué al abismo
y me incliné un momento...

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Triste cosa es el sueño que llanto nos arranca, mas tengo en mi tristeza una alegría... ¡Sé que aún me quedan lágrimas!.

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Y el pensamiento es necesario ejercitarlo, se debe cada día y de nuevo y de nuevo pensar, para conservar la vida del pensamiento.

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Frente a los grandes méritos de otro no hay más medio de salvación que el amor.

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


Despierta ríes y al reír tus labios inquietos me parecen relámpagos de grana que serpean sobre un cielo de nieve.

Gustavo Adolfo Bécquer


Amo a este pueblo áspero (se refiere a los árabes nómadas), persistente, vivo, último ejemplo de las sociedades primitivas y que, al hacer alto a mediodía, tumbado a la sombra bajo el vientre de sus c...

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!.

Gustavo Adolfo Bécquer



Si la sociedad sigue a este paso creo que veremos místicos otra vez, como los hubo en todas las épocas oscuras. (...) y la humanidad, como la tribu judía en el desierto, se pondrá a adorar a toda suer...

Gustave Flaubert


De todas las cosas relativas a la política, la única que comprendo es el motín. Fatalista como un turco, creo que todo lo que podemos hacer por el progreso de la humanidad, y nada, son exactamente lo ...

Gustave Flaubert


¿Se ha dado cuenta de cómo apreciamos nuestros males? Usted se agarra a sus ideas religiosas, y yo a mi quimera del estilo, que me arruina el cuerpo y el alma. Pero posiblemente solo poseemos algún va...

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


La brilladora lumbre es la alegría; la temerosa sombra es el pesar: ¡Ay!, en la oscura noche de mi alma,

Gustavo Adolfo Bécquer


¡Ah! ¡Los hombres de acción! ¡Los activos!. Hay que ver cómo se cansan ellos y nos cansan a los demás por no hacer nada. ¡Y qué vanidad más boba la que nace de una turbulencia baldía! (...) ¿Qué ha qu...

Gustave Flaubert


Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían; mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila; mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya espera...

Gustavo Adolfo Bécquer


A veces, cuando descubro que no he escrito una sola frase después de haber borroneado páginas enteras, me desplomo en mi sillón y allí me quedo, mareado, hundido en un pantano de desesperación, odiánd...

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


Todo es mentira: la gloria, el oro. Lo que yo adoro solo es verdad: ¡la Libertad!.

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual!, un cielo gris, un horizonte eterno y andar..., andar.

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


La necesidad es un obstáculo indestructible; todo lo que sobre ella se lanza se estrella.

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse; antes al contrario, la hacen más profunda.

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


La mujer es un vulgar animal del que el hombre se ha formado un ideal demasiado bello.

Gustave Flaubert

poemas de gustavo flaubert


En el majestuoso conjunto de la creacion, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasia como la luz apacible y desmayada de la luna.

Gustavo Adolfo Bécquer

poemas de gustavo flaubert


Es necesario siempre esperar cuando se esta desesperado, y dudar cuando se espera.

Gustave Flaubert