Frases de Albert Schweitzer


63 frases de Albert Schweitzer


Al tener una reverencia por la vida, entramos en una relación espiritual con el mundo Al practicar la reverencia por la vida nos convertimos en buena, profunda y viva.


Mientras el círculo de su compasión no abarque a todos los seres vivos, el hombre no hallará la paz por sí mismo.


Debemos luchar contra el espíritu inconsciente de crueldad con que tratamos a los animales. Los animales sufren tanto como nosotros. La verdadera humanidad no nos permite imponer tal sufrimiento en el...


El dolor es para la humanidad un tirano más terrible que la misma muerte.


Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma.


El miedo reina sobre la vida.


Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.


Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.


Vivimos en una época peligrosa. El ser humano ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo.


No sé cuál será su destino, pero hay algo que sí sé: los únicos entre ustedes que serán realmente felices son los que han buscado y encontrado el modo de servir.


La tragedia de la vida es lo que dejamos morir dentro nuestro mientras vivimos


Cualquiera que ha sido acostumbrado a cuidar de la vida de cualquier criatura viviente tiene una chance insignificante de arribar a la idea de que la vida humana es despreciable.


La tragedia de la vida es lo que muere dentro de un hombre mientras vive.


La verdad no tiene tiempo especial en sí mismo. Su hora es ahora - siempre.


En la vida de todos, en algún momento, nuestro fuego interior se apaga. Se entró entonces en llamas por el encuentro con otro ser humano. Todos debemos estar agradecidos por las personas que reavivan ...


Compasión, en la que todas las éticas deben echar raíces, solo puede alcanzar su amplitud y profundidad, si abarca a todos los seres vivos y no se limita a la humanidad.


Todos estamos mucho juntos, pero todos estamos muriendo de soledad.


Enfermedad grave no me molesta por mucho tiempo porque soy demasiado inhóspito anfitrión.


Día a día nos debe pesar lo que hemos concedido al espíritu del mundo en contra de lo que le hemos negado al espíritu de Jesús, en el pensamiento y en especial en los hechos.


El primer paso en la evolución de la ética es un sentido de solidaridad con otros seres humanos.