Frases de Jean de la Bruyère


174 frases de Jean de la Bruyère


La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos.


Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos.


Más fácil es encontrar un amor apasionado que una amistad perfecta.


Hay padres tan antinaturales que toda su vida parece estar consagrada a dar motivos a sus hijos para que se consuelen de su muerte.


Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros.


Un alma grande está por encima de la injuria, de la injusticia y del dolor.


Hay situaciones en la vida en que la verdad y la sencillez forman la mejor pareja.


Hay personas que empiezan a hablar un momento antes de haber pensado.


Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad.


Si la pobreza es la madre de los crímenes, la falta de espíritu es su padre.


La vida es una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan.


El amor que nace repentinamente mas tarda en irse.


Cuando una obra levanta el ánimo e inspira pensamientos audaces y nobles en ti, no mire para cualquier otra norma para juzgar a través de: el trabajo es bueno, el producto de un maestro artesano.


Los hijos quizá serían más amados por su padres y recíprocamente éstos de aquellos, si no existiese la palabra heredero.


No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí.


Con la perfidia de las mujeres se consigue curar los celos.


Las mujeres no simpatizan entre sí por los mismos motivos que agradan a los hombres.


Las mujeres son extremadas en todo: o son mejores o son peores que los hombres.


Es difícil decidir si la incertidumbre hace al hombre más desgraciado que despreciable.


Una cualidad de la justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia.