Frases de Maurice Maeterlinck


64 frases de Maurice Maeterlinck


Todas las madres son ricas cuando aman a sus hijos. No hay pobres, no hay feas, no hay madres viejas. Su amor es siempre la más bella de las Alegrías. Y cuando parecen tristes, basta un beso que recib...


Es pueril preguntarse dónde van las cosas y la gente. No van a ninguna parte y han llegado.


A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino solo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.


Lo que destruye las posibilidades de la vida es permanecer siempre encerrados en la cárcel de nuestros pequeños ideales sin generosidad y sin ardor, mientras el sol ilumina la tierra alrededor de nues...


Si usted ama, no es ese amor lo que forma parte de su destino: es la conciencia de usted misma que usted habrá encontrado en el fondo de ese amor lo que modificará su vida.


No hay nada que sea más amenazador que la felicidad, y cada beso que damos puede despertar un enemigo.


No hay vidas pequeñas: cuando la miramos de cerca, toda vida es grande.


¿Sabemos qué sería una humanidad que no conociera las flores?.


Digámoslo de una vez: no trata de evitar el dolor, porque el dolor es inevitable; se trata de escoger las consecuencias.


Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.


Todo nuestro conocimiento nos ayuda meramente a morir de un modo más doloroso que los animales que nada saben.


En cada encrucijada del sendera que lleva al futuro, la tradición ha colocado diez mil hombres para custodiar el pasado.


Los grandes episodios de la vida de las avejas, a saber: la formación y la partida elenjambre, la fundación de la ciudad nuva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la ...


Y si me interroga en la hora final, dile que sonreí de temor a que él llorara.


El miedo a la muerte es la única fuente de las religiones.


Si el hombre fuera cien veces más inteligente, cien veces mejor, Dios sería en ese mismo instante cien veces más inteligente, cien veces mejor que el hombre.


Hay cosas que no pueden decirse sino besando... porque las cosas más profundas y las más puras quizá no salgan del alma si no las llama un beso.


A veces, mejor que combatir o querer salir de una desgracia, es probar de ser feliz dentro de ella, aceptándola.


Era un pobre ser pequeño y misterioso, como todo el mundo...


Si antes de besar a la persona amada habéis contemplado las estrellas, no la besaréis de la misma manera que si solo habéis mirado las paredes de vuestra habitación.