Frases de Terry Pratchett


259 frases de Terry Pratchett


El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas.


El bolígrafo es más poderoso que la espada si la espada es corta y el bolígrafo es agudo.


La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.


No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la está esperando.


Solía pensar que yo era estúpido. Fue entonces conocí a los filósofos.


Tu eres solo una coma en las paginas de esta historia.


Más pronto o más tarde todos somos el perro de alguien.


El vudú es una religión muy interesante para toda la familia, incluso para los miembros que están muertos.


La verdad quizá esté ahí fuera pero las mentira están en tu cabeza.


Enciéndele a un hombre un fuego y él tendrá calor durante un día. Ponlo en el fuego y estará caliente durante toda su vida.


Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo.


Escribir es lo más divertido que se puede hacer sin ayuda.


El Emperador tenía todos los requisitos para un cadáver excepto, por así decirlo, el más vital.


¿Algún viejo profeta ha dicho algo sobre los bastardos entrometidos que acaban consiguiendo que les calienten las orejas a puñetazos? ?preguntó el soldado.


El elfo cruzó al galope el foso helado, cabalgando entre las nubes de vapor que rezumaban de su negro caballo y de lo que se había echado al cuello.


No se puede ir por ahí construyendo un mundo mejor para la gente. Solo la gente puede construir un mundo mejor para la gente. Si no, es solamente una jaula.


Y la Baronesa era culpable. Había muerto gente. Y Wolfgang... bueno, algunas personas simplemente eran naturalmente culpables. Era así de simple. Cualquier cosa que hacían, se convertía en un crimen, ...


?Pero no puede demostrar nada ?dijo Alex?. Nosotros oímos decir que había sido todo legal.


Una vez que tienes una buena excusa, abres la puerta a las malas excusas.


Los Dioses tienen tendencia a hacer exactamente el mismo tipo de cosas que harían los hombres si pudieran, sobre todo en los asuntos relativos a las ninfas acuáticas, las lluvias de oro y la extermina...