Frases de Edgar Allan Poe


104 frases de Edgar Allan Poe


Todas la obras de arte deben empezar. . . Por el final.


Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.


Mi amor... mi fe... instilarán en tu pecho una calma preternatural. Descansarás por el cuidado... te pondrás mejor... y si no, Helen, si murieras.... entonces al menos aferraría yo tu mano querida en ...


No tengo fe e la perfectibilidad humana. Creo que el esfuerzo humano no va a tener un efecto apreciable sobre la humanidad. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más sabio, que lo que lo era...


En la crítica seré valiente, severo y absolutamente justo con amigos y enemigos. Nada cambiará este propósito.


Todo lo que vemos desfilar ante nuestros ojos, todo lo que imaginamos, no es sino un sueño dentro de otro sueño.


Si quieres olvidar algo en el acto, haga una nota poniendo que hay que acordarse de eso.


Tengo una gran fe en los tontos; confianza en si mismo lo llaman mis amigos.


El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez.


No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.


Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá... más que usted y yo; y toda religión... surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía.


La nariz de una multitud es su imaginación. Por ella, en cualquier momento, puede guiársela serenamente.


La muerte de una mujer hermosa es pues incuestionablemente el tema más poético del mundo, e igualmente está fuera de duda que los labios más adecuados para ese tema son los del amante en duelo.


Los pioneros y misioneros de la religión han sido la causa real de más conflictos y guerras que todas las demás clases de la humanidad.


La vida real del hombre es feliz, principalmente porque él siempre espera que pronto lo sea.


La estupidez es el talento para la equivocación.


El ajedrez es una frivolidad primorosa.


Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?.


En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.


Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche.