Frases de Enrique Jardiel Poncela


133 frases de Enrique Jardiel Poncela


Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre.


La sinceridad es el pasaporte de la mala educación.


El hombre que se ríe de todo es que todo lo desprecia. La mujer que se ríe de todo es que sabe que tiene una dentadura bonita.


El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.


Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.


La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas.


En la vida humana solo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.


Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.


La dictadura es el sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio.


La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos.


Ser libre es dejar de depender de alguien para depender de todos.


El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo.


La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.


Intentar definir el humorismo, es como pretender atravesar una mariposa, usando a manera de alfiler un poste telegráfico.


Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males.


Historia es, desde luego exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió.


La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo.


Cuando el trabajo no constituye una diversión, hay que trabajar lo indecible para divertirse.


El "etcétera" es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes.


La "vida fácil" suele ser la más difícil.