Frases de Hermann Hesse


173 frases de Hermann Hesse


¿Acaso todo, todo lo que pueda alegrar una pizca la vida está lejos de mí?.


Vivimos solo de nuestros pobres, bellos, y magníficos sentimientos, y cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos.


La práctica debería ser producto de la reflexión, no al contrario.


Quien "no encaja en el mundo" , está siempre cerca de encontrarse a sí mismo.


Algo más, algo menos, mi querido muchacho, las voces de los hombres son todas un engaño; solo somos honestos cuando niños, y ya después en el sepulcro.


Lleno estaba el mundo de amigos cuando aún mi cielo era hermoso. Al caer ahora la niebla los ha borrado a todos.


La desesperación es el resultado de pretender tomarse en serio la vida con todas sus bondades, la justicia y la razón, y de cumplir con sus exigencias.


La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.


La felicidad es amor, no otra cosa. El que sabe amar es feliz.


Cuando alguien que de verdad necesita algo, lo encuentra, no es la casualidad quien lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello.


La mañana y la noche vienen otra vez vienen siempre de nuevo mientras que tú jamás.


No reniego del patriotismo, pero primeramente soy un ser humano, y cuando ambas cosas son incompatibles, siempre le doy la razón al ser humano.


Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga.


La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros.


¡Qué extraño es vagar en la niebla! Ningún hombre conoce al otro.


Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.


Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial.


Divino es y eterno el Espíritu.


Hay quienes se consideran perfectos, pero es solo porque exigen menos de sí mismos.


La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero.