Frases de Oscar Wilde ( 2 )


frases de Oscar Wilde
686 frases de Oscar Wilde


Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.


Hay dos tipos de mujeres: las feas y las que se pintan.


Para tener buena salud lo haría todo menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable.


Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.


Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tiene tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás...!


La fuerza de las mujeres depende de que la psicología no puede explicarla. Los hombres pueden ser analizados; las mujeres solo pueden ser amadas.


Un sentimental es aquel que desea el lujo de una emoción sin tenerla que pagar.


El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.


Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto solo se atreven a decirlo a mis espaldas.


Mantener el amor en tu corazón. Una vida sin amor es como un jardín sin sol cuando las flores están muertas.


Nunca ames a alguien que te trate como si fueras alguien normal.


Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas.


El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario por las dos partes.


Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.


Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame


La ambición es el último refugio del fracaso.


Preferiría perder a mi mejor amigo antes que a mi peor enemigo. Ya sabe usted que para tener amigos solo se necesita ser bondadoso; pero cuando a un hombre no le queda un enemigo es que debe de haber ...


Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.


Uno deberia estar siempre enamorado; esa es la razon por la que no deberiamos casarnos nunca.


Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente.