Poemas para un niño que esta por nacer ( 9 )
Poemas para un niño que esta por nacer. Encuentra docenas de poemas para un niño que esta por nacer con fotos para copiar y compartir.
El Alto Gris
Que está más alto Dios lo sabes
tú por el fervoroso pensamiento,
aquÃ, vacÃo de palabras
y casi ya vado de recuerdos.
Alma de paz que al cielo de la tarde
subes en brazos del silen...
La Despedida
Aquà en lo oscuro
quedo pulsando mi dulcémele,
mientras veo que te alejas
feliz, contra la lÃnea del horizonte.
Mueves el cuerpo al son de mis acordes,
cada vez más distante, más cÃ...
Insomnio
Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadÃsticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me p...
Subo...
Subo.
Bajo escalones.
Pero esta angustia atrancándoseme en la piel como una
cremallera rota,
tampoco cede al sudor.
Y ya todo el sueño es un inmenso garaje de copas vacÃas
que el agudo d...
Noche Del Amor
Ay, qué podré decirte, dulce amada,
joven virgen feliz que no conoces
en un cielo cerrado, suaves roces,
el peso del amor, noche entregada.
Desde este corazón, isla olvidada...
Este Jueves
Este jueves depende de tu boca.
Debes cuidarlo igual que un parque a un niño,
como cuida el otoño cada hoja
y le procura el aire necesario
para que se reúna con las otras.
Mira este j...
La Rosa
La imagen del amor como una rosa
abre sus encendidas ilusiones
y sobre el tallo esbelto resplandece
su oscura primavera deseada;
el naciente reflejo de su sombra
nubla el claro contorno de la...
Solo Tenemos Un Beso
Beso indeleble, beso insuficiente,
compendio de inseguras realidades
y perspectivas de fugacidades,
entre ayer y mañana estrecho puente.
A tu vida amarrada, dependiente
...
«caperucita Roja» Que Se Nos Fue
¡Ah, si volvieras!... ¡Cómo te extrañan mis hermanos!
La casa es un desquicio: ya no está la hacendosa
muchacha de otros tiempos. ¡Eras la habilidosa
que todo...
El Hijo Natural
A su pregunta, yo sobre la piel
veÃa los silencios cruzar el transparente
origen del pecado.
Quizá fue por la tarde
o cierta madrugada, cuando el insomnio era
escándalo antes y des...
Puerto
Para Biruté Ciplijauskaité
Escucho las campanas del puente de los barcos:
septiembre es mes de tránsito y una goleta viene
a llamarme a las islas, o el cuarto se desplaza
lentamente. ¿Qui...
No Está El Aire Propicio
No está el aire propicio para estampar mejillas.
Se borraron la flechas que indicaban la ruta
más copiosa de pájaros para los que agonizan.
Se arrastran por los suelos nu...
La Fuente Perdurable
Se estremeció al contacto de las manos
y ofrecÃa su cuerpo al alfarero
que ella siempre anheló: primero el rostro
después el talle luego las rodillas.
¡Oh sÃ! Mujer de bar...
Pax Animae
No me habléis más de dichas terrenales
que no ansÃo gustar. Está ya muerto
mi corazón, y en su recinto abierto
solo entrarán los cuervos sepulcrales.
Del pasado no llevo las ...
Porque Me TraÃan Tu Sueño
Porque me traÃan tu sueño
yo amé los cielos de la tarde
y los árboles solos.
Y amé los mares en el alba
y las barcas abandonadas,
porque en ellas iba encontrando
¡t...
Momento
Si no me falta nada. Si estoy bueno.
Si hay sol con frÃo por el aire.
Tengo cariño a mano. Mas no tengo
el que dentro de mi tener querrÃa.
Es tranquila esta paz, pero me duele
con un vacÃ...
William Street
Las mujeres que quiero van con otros.
Cuando pasan prendidas de otros brazos
miro a la que se apoya en mà y compruebo
que yo me he equivocado de mujer.
La gracia enrojecida de...
¿cómo Era?
¿Cómo era Dios mÃo, cómo era?
Juan Ramón Jiménez
La puerta franca.
Vino queda y suave.
Ni materia ni espÃritu. TraÃa
una ligera inclinación de nave
y una luz matinal de claro d...
El Retorno
Fue tan grande y amargo mi despecho,
y fue tu angustia en el adiós tan poca,
que al recordar la herida de tu boca
soñé con otra igual para mi pecho.
Mas hoy depongo mi rencor. Sospecho...
Mirador UmbrÃo
Desde la torre observas cómo cae la tarde,
las últimas montañas perdidas con la niebla,
los árboles que ascienden levemente, el abismo,
el fulgor de los astros que brillan por tus...
Hacia Los Afluentes
Esta misma quietud
la reconoces,
el lecho de la luz,
esplendor del estÃo,
y tu pálido cauce adolescente,
la imagen aún borrosa del clamor y de la yerba.
Como un vaho transterra...
Alocución Pagana
¿Es que, acaso, estimáis que por creer
en la inmortalidad,
os tendrá que ser dada?
Es obra de la fe, del egoÃsmo
o la desolación.
Y si existe, no importa no haber creÃdo en el...
Dama
Esta dama sin cara ni camisa,
alta de cuello, suave de cintura,
tiene todo el temblor de la hermosura
que el tiempo oculta y el amor desliza.
Esta dama que viene de la brisa
y el rango lleva de ...
He Cometido El Peor de Los Pecados...
He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mi...
Una Oscura Pradera Me Convida
Una oscura pradera me convida,
sus manteles estables y ceñidos,
giran en mÃ, en mi balcón se aduermen.
Dominan su extensión, su indefinida
cúpula de alabastro se r...
Pasan Los DÃas
Pasan los dÃas
El vidrio de la luz se desvanece
No hay espejo capaz de verle el polvo
No hay ojo que lo pesque entrando en la otra orilla
filtrándose en la sombra
Pasan los dÃas
S...
Canción Satisfactoria
Qué bien tu amor aquà para que ladre
y asuste a los leones de la muerte!
Qué bien tu amor velando como un padre
este miedo que tengo de perderte!
Qué bien tu amor manando ...
MegalÃtico
Esa enorme piedra torturada
sostiene el techo de la Noche.
Esta enfebrecida carne penetra la oquedad de los siglos.
En torno un vacÃo que deshace o sustenta
la soledad del mundo, una luz...
Canción Última
Pintada, no vacÃa:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.
Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.
Florec...
DÃas Celestes
Hay versos que guardaron la nostalgia
de hermosos cuerpos que abracé otro tiempo
y que aún avivan la memoria, inerme,
de muchos besos y de algunos nombres.
En otros aún resuenan la...
Ya Se Acercan Las Manos...
Ya se acercan las manos,
innumerables manos,
negras manos,
a cegarme los ojos,
a detener mis piernas,
a secarme las venas,
a posarse insistentes
a lo largo del cuerpo
y dej...
Luz de Tarde
Me da pena pensar que algún dÃa querré ver de nuevo
este espacio,
tornar a este instante.
Me da pena soñarme rompiendo mis alas
contra muros que se alzan e impiden que pueda volver
a...
Apocalipsis
Ella no es Pomona. Ni, como las Danaides,
una daga dorada oculta entre los senos.
Ella no es CalÃope, aunque sea la voz y la belleza.
Y aunque, como las Náyades, ame fuentes y bosques,
...
NADIDAD
Nada causa tal placer, que sentir tu nadidad.
Si vives lo tienes todo, motivo para celebrar.
Este momento que tienes, sin duda no volverá,
Nada es lo que necesita, lleno de todo y...
EL TEATRO
La realidad siempre esta ahÃ, llena de hermosas experiencias
Que dÃa a dÃa van muriendo en la espera ansiosa de ser vividas.
Mientras en el teatro de mi inconciencia la mente suf...
El Parto
Mujer, toda mi sangre está presente
contigo en esa lucha que sostienes.
Contigo está mi amor incandescente
y en tu llanto y tu duelo me contienes.
Nunca en la vida estuve tan de prisa
tan...
Corazón Partidario
Mi corazón, lo sabes,
no está con el que triunfa o que lo espera,
con el juramento mercader
que acecha el buen provecho,
se agazapa, salta sobre la utilidad, que es su querida,
...
Tala
Llévese estos ojos, piedritas de colores,
esta nariz de tótem, estos labios que saben
todas la tablas de multiplicar
y las poesÃas más selectas.
Le doy la cara entera, con la lengua y el pel...
El Abuelo
Esta mujer angélica de ojos septentrionales,
que vive atenta al ritmo de su sangre europea,
ignora que en lo hondo de ese ritmo golpea
un negro el parche duro de roncos atabales.
Bajo la ...
Lugares
No sé donde está el árbol
que me hace estar tán lejos
ahora que se acerca
No sé si yo lo traigo
o si es él quien me lleva
Un hilo desde el fondo de su tiempo
tira de mà y me arrastra...