Frases de Georg Christoph Lichtenberg


115 frases de Georg Christoph Lichtenberg


La costumbre es, en muchos casos, mala consejera. Hace que tomemos la injusticia por justicia y el error por verdad.


Todo el mundo admite que las historias obscenas que uno mismo escribe, distan de tener un efecto tan peligroso como las escritas por otros.


Resulta imposible atravesar una muchedumbre con la llama de la verdad sin quemarle a alguien la barba.


Hay gente que posee, no tanto genio. como cierto talento para captarle al siglo o incluso al decenio sus deseos antes de que éstos los pongan de manifiesto.


Las espadas que realizan las mayores conquistas son las que tienen diamantes incrustados.


En su rostro advertí realmente aquella niebla que suele subir siempre mientras dura la sensación de placer que produce el creerse por encima de otros.


Por lo menos una vez al año todo el mundo es un genio.


Si en el mundo solo hubiera patatas y zanahorias, no faltaría alguien que dijese: ¡Lástima que las plantas crezcan al revés!.


¿No es extraño que se pueda acceder a los más altos cargos honoríficos del mundo (rey) sin hacer exámenes, y que a cualquier médico de provincias se le exija examinarse?.


A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.


La Revolución francesa, obra de la filosofia. Pero qué salto desde el "cogito ergo sum" hasta el primer grito de "A la Bastille!" resonando en el Palais Royal. Para la Bastilla fue la trompeta del Ju...


Los indios denominan al Ser supremo Pananad o el Inmóvil, porque a ellos mismos les encanta holgazanear.


Quien tiene menos de lo que desea ha de saber que tiene más de lo que vale.


Querer deducir ciertas cosas de la sabiduría de Dios no es mucho mejor que hacerlo a partir del propio entendimiento.


La idea de que en el cielo hay una mayor igualdad de clases es lo que, en el fondo, l0 hace tan agradable a los ojos de los pobres.


No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo.


Hay un estado, que al menos en mi no es muy raro, en el que uno soporta igualmente mal la presencia o la ausencia de una persona amada; al menos en la presencia no encuentra el placer que, a juzgar po...


Puedo imaginarme una época a la que nuestros conceptos religiosos le resulten tan extraños como a la nuestra el espíritu caballeresco.


Es muy cierto que gran parte de los hombres que son incapaces de amar tampoco valen mucho para la amistad. Pero también se ve menudo lo contrario.


Dios creó al hombre a su imagen significa, probablemente, que el hombre creó a Dios a la suya.