Frases de Madre Teresa de Calcutá


frases de Madre Teresa de Calcutá
90 frases de Madre Teresa de Calcutá


La amargura y el orgullo son hermanos gemelos; El mal humor y la irritabilidad son sus inseparables acompañantes.


El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió.


El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.


Sin un corazón lleno de amor y sin unas manos generosas, es imposible curar a un hombre enfermo de su soledad.


La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.


Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos.


No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.


El futuro no está en nuestras manos. No ejercemos poder sobre él. Solo nos queda actuar, aquí y ahora.


Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado. Un alma sincera para consigo misma nunca se rebajará a la crítica. La crítica es el cáncer del corazón.


El dinero solo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar con dinero, sino solo con amor.


El que no sirve para servir, no sirve para vivir.


Si no se vive para los demás, la vida carece de sentido.


Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quie...


Si no tenemos paz en el mundo, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos el uno al otro, que ese hombre, esa mujer, esa criatura, es mi hermano o mi hermana.


Hoy en día el mundo está cabeza abajo y sufre tanto porque hay muy poco amor en los hogares y en la vida familiar.


La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón.


Si realmente queremos amar, tenemos que aprender a perdonar.


Para que el amor sea verdadero, nos debe costar. Nos debe doler. Nos debe vaciar de nosotros mismos.


El amor es un fruto que madura en todas las estaciones y que se encuentra al alcance de todas las manos.


Jesús es mi Dios, Jesús es mi Esposo, Jesús es mi Vida, Jesús es mi único Amor, Jesús es todo mi ser, Jesús es mi todo.