Frases de Friedrich Nietzsche ( 3 )


frases de Friedrich Nietzsche
1036 frases de Friedrich Nietzsche


En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.


No es arte pequeño el de dormir: para llegar a dominarlo hay que pasarse todo el día despierto


No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.


Siempre cree en aquello con que logra mejor hacer creer.


¿De dónde surgen las pasiones repentinas de un varón por una mujer, las pasiones hondas, entrañables? de lo que menos, de la sola sensualidad; pero cuando el varón halla juntos en una sóla criatura el...


Fe: no querer saber la verdad.


Amo al que no retiene para si una gota de espíritu.


Toda convicción es una cárcel.


Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.


Ser feliz en la contemplación serena, con la voluntad extinguida, sin la codicia y el afán del egoísmo, frío y gris de pies a cabeza, pero con ojos ebrios de luna.


El ideal, se seduce a si mismo el seducido, seria amar a la tierra como la ama la luna, y palpar su belleza únicamente con la mirada. Y el no pedir de las cosas más que poder estar tendido ante ellas....


Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.


Exceso de trabajo, curiosidad y simpatía, nuestros vicios modernos.


Lo que percibe el sentido y conoce el espíritu nunca tiene su fin en si mismo. Sin embargo, el sentido y el espíritu quisieran hacerte creer que son el fin de todas las cosas; tal es su soberbia.


Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.


Por eso tiro de vuestra red, para que vuestra furia os haga salir de la guarida de vuestra mentira y de detrás de vuestra palabra, justicia, se precipite vuestra venganza.


El que no cree en si mismo miente siempre.


Estoy demasiado enardecido y abrasado por pensamientos propios, a tal punto que muchas veces me siento sofocado.


Lo que mucho ocupa termina por preocupar.


El deleite de las pequeñas malicias nos ahorra más de una gran maldad.