Frases de Friedrich Nietzsche ( 4 )


frases de Friedrich Nietzsche
1036 frases de Friedrich Nietzsche


Cuanto más se eleva un hombre, más pequeño les parece a los que no saben volar.


Dotado de facciones más divinas resurge, y seduce precisamente por su sufrimiento; y os agradecerá por haberlo derribado.


Soy de hoy y de siempre...pero hay en mi algo que es de mañana.


Repudio a los misericordiosos que se complacen en su compasión; les falta vergüenza.


Quien escribe con sangre, y escribe sentencias, ha de ser no leído, sino aprendido de memoria.


Yo solo creería en un Dios que supiera bailar.


Miradas todas del amor, instantes divinos, moristeis prematuramente.


Le gusta al frió monstruo entrar en calor al sol de las conciencias limpias.


¡que poco se requiere para ser feliz!. . . El sonido de una gaita.


De la generosidad de las almas generosas debe formar parte la gracia.


Eternidades tiernas.


Paréceme que un enfermo es más irreflexivo cuando tiene médico que cuando se cuida por sí mismo de su salud. En el primer caso le basta con observar estrictamente todas las recetas; en el segundo caso...


Es preciso aprender a amar y a ser bondadosos, y eso, desde la juventud; si ni la educaci6n ni el azar nos proporcionan ocasión de ejercitar tales sentimientos, nuestra alma se volverá seca e incluso ...


Por lo que más se nos castiga es por nuestras virtudes.


Y en esa fugaz felicidad ebria que solo el que más sufre experimenta.


Es bien sabido que la ciencia y el nacionalismo son cosas que se contradicen, aunque los monederos falsos de la política nieguen ocasionalmente ese saber: pero también llegará ¡por fin! el día en que ...


Oh, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los suc...


¿Me habrá quitado algo un dios mientras yo estaba dormido?.


(...) el filósofo tiene hoy el deber de desconfiar, de mirar maliciosamente de reojo desde todos los abismos de la sospecha.


La crueldad es a menudo el signo de una insatisfacción interior que anhela un narcótico; y también lo es una cierta desconsideración cruel del pensamiento.