Frases cortas de amor mario benedetti ( 84 )
Frases cortas de amor mario benedetti. Encuentra docenas de frases cortas de amor mario benedetti con fotos para copiar y compartir.

... el primer día que pudo ponerse de pie a los pocos pasos se desplomó al suelo, exhausto, en un estado de debilidad que no recordaba haber sentido antes.

Hay días en que la recuerdo y me pregunto: ¿Qué estará haciendo? Hay noches en que la extraño y me pregunto: ¿Qué me estoy haciendo?

Pueden ustedes reírse de mí, cuando les dé la espalda.

Me gustan las chicas que se ríen mucho.

Como decía Albert Einstein, «ningún problema importante puede ser resuelto desde el mismo nivel de pensamiento que lo generó».

Sentía una inmensa ternura por ella. Estaba seguro de que la querría siempre, para mi dicha y también mi desdicha.

La mayor parte de los hechos son inobservables, por lo cual hay que inventar indicadores.

Estoy perfectamente entrenado para eso, niña mala. En cuestión de cuernos y abandonos, sé todo lo que hay que saber y todavía más
Se había acordado de algo que le dijo Trifulcio esa noche, la víspera de su partida a Lima, cuando caminaban a oscuras: estoy en Chincha y siento que no estoy, reconozco todo y no reconozco nada.

Servir, servir, servir Al Ejército de la Nación Servir, servir, servir Con mucha dedicación

Nota: En referencia a auto golpe de estado de derechas de Perón..
Mis infortunios sentimentales se debían más a mí que a ella, por haberla querido de una manera que ella nunca hubiera podido quererme a mí, aunque, en algunas contadas ocasiones, lo intentara.

¿Tienen algo que ver con los intereses de los humildes las querellas retóricas de los partidos burgueses?

Si tú eres un buen comandante, oblígame a luchar, aunque no quiera.

La verdad, había en ella algo que era imposible no admirar, por esas razones que nos llevan a apreciar las obras bien hechas, aunque sean perversas.

Inventamos las ficciones para poder vivir de alguna manera las muchas vidas que quisiéramos tener cuando apenas disponemos de una sola

En Cierto modo, tenía derecho; todos en el colegio respetaban la venganza.

Disfruta de la vida y ayuda a otros a vivir una vida digna de ser disfrutada.

Le haré una oferta que no podrá rechazar.

El capitalismo es la tumba de toda esperanza de redención humana.

Solo la libertad le interesaba ahora para manejar su soledad a su capricho.

Vivir atento es vivir; lo otro, vegetar.

No sé dónde nos han enseñado que socorrer al desvalido equivale a apartarlo de las garras de la muerte a cualquier precio.

Algunos hombres, algunas mujeres, tienen una sensibilidad más intensa que otros, sienten y perciben cosas que a los demás nos pasan desapercibidas.

Un psicólogo puede ser más peligroso que el mismísimo diablo, lo supe desde que leí a Freud.

Por lo menos, confiesa que te he dado tema para una novela. ¿No, niño bueno?

Para todo el mundo es más difícil vivir en la verdad que en la mentira.

Más fácil es encontrar un amor apasionado que una amistad perfecta.

Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea.

Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos.

Las decisiones de dios son misteriosas, pero siempre a nuestro favor.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma.

La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.

Si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.

Me he quedado con mi alma para pensar solo en ti.

Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.

Tristeza y melancolía no las quiero en casa mía.

El que ha conocido solo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.

Haz solo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente.

Me duele más una decepción que una traición.