Carta de amor para llorar ( 85 )
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Hoy aprendà que... el obtáculo más grande es el miedo.
Que el dÃa más bello es hoy.
Que los mejores maestros son los niños.
El mayor error es darse por vencido. El más gran...
Ocurrió en el TAM es verdad.
Una mujer blanca, de unos 50 años, llegó a su lugar y vio que estaba al lado de un pasajero negro.
Visiblemente molesta, llamó a la azafa...
De repente, el suelo parecÃa dar paso debajo de mÃ,
y me encontré en otra muy distinta región.
A los cinco minutos que pasé
algunas reflexiones tales como las siguientes:
El orgullo es la respuesta a la capacidad personal de alcanzar valores, el placer que se obtiene de la propia eficacia. Y es eso lo que los mÃsticos consideran malvado. Pero si el estado moral adecua...
No hay, en la Constitución, una sÃlaba que implica que las personas, nacidas dentro de los lÃmites territoriales de los Estados Unidos, tienen lealtad les impone en razón de su nacimiento en el pa...
Empezaré haciendo algo muy impopular, algo que no encaja en las modas intelectuales de hoy en dÃa, y que, por lo tanto, es "anti consenso": Empezaré por definir los términos que emplee, para que a...
OFERTA DE TRABAJO: Se necesitan 4 personas responsables para resolver la crisis.
1 Electricista: Para quitar a los enchufados. 1 Charcutero: Para cortar a los chorizos. 1 Cura: Para repartir ho...
¿Con quién estás hablando ahora? ¿A quién crees que ves? Asà que ya sabes lo mucho que me hago un año? Incluso si te lo dije, no lo creerÃas. ¿Sabes lo que pasarÃa si yo dejase de ir a traba...
No importa dónde se encuentran y cómo se dibujan las fronteras de un paÃs. Nadie consigue una ganancia material especial para expandir el territorio del estado en que vive; nadie sufre pérdidas si...
Los socialistas tomaron de los conservadores la devoción hacia la
coerción y los medios estatistas para tratar de lograr sus objetivos liberales. La armonÃa industrial y el crecimiento se al...
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada dÃa.
Llegas como...
Sevilla es una torre
llena de arqueros finos.
Sevilla para herir.
Córdoba para morir.
Una ciudad que acecha
largos ritmos,
y los enrosca
como laberintos.
Como tallos de parra
en...
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fui solo...
Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caÃa sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros ...
Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas
la mitad de la luna.
Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
A ver cuántas estrellas trizadas en la charca.
Hace una cruz de luto entre m...
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la ori...
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mÃa, eres mÃa, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara d...
La verdad quiere cetro. El verso mÃo
Puede, cual paje amable, ir por lujosas
Salas, de aroma vario y luces ricas,
Temblando enamorado en el cortejo
De una ilustre princesa o gratas nieves
R...
Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gai...
Mientras la sombra pasa de un santo amor, hoy quiero
poner un dulce salmo sobre mi viejo atril.
Acordaré las notas del órgano severo
al suspirar fragante del pÃfano de abril.
Madurarán s...
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!
En ti los rÃo...
Pienso en el parco cielo puritano
de solitarias y perdidas luces
que Emerson mirarÃa tantas noches
desde la nieve y el rigor de Concord.
Aquà son demasiadas las estrellas.
El hombre es dem...
Entre los gestos del mundo
recibà el que me dan las puertas.
En la luz yo las he visto
o selladas o entreabiertas
y volviendo sus espaldas
del color de la vulpeja.
¿Por qué fue que las ...
Señora, Amor es violento,
y cuando nos transfigura
nos enciende el pensamiento
la locura.
No pidas paz a mis brazos
que a los tuyos tienen presos:
son de guerra mis abrazos
y son de i...
Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
parece como el viento que se mece en otoño
sobre adolescentes mutilados,
mientras las manos llueven,
manos ligeras, manos egoÃs...
AMOR
Baja del cielo la endiablada punta
Con que carne mortal hieres y engañas.
Untada viene de divinas mañas
y cielo y tierra su veneno junta.
La sangre de hombre que en la herida apun...
OBRA DE AMOR
Rosas y lirios ves en el espino;
juegas a ser: te cabe en una mano,
esmeralda pequeña, el océano;
hablas sin lengua, enredas el destino.
Plantas la testa en el azul divino...
PAISAJE DE AMOR MUERTO
Ya te hundes, sol; mis aguas se coloran
de llamaradas por morir; ya cae
mi corazón desenhebrado, y trae,
la noche, filos que en el viento lloran.
Ya en opacas ori...
GalerÃas del alma... ¡El alma niña!
Su clara luz risueña;
y la pequeña historia,
y la alegrÃa de la vida nueva...
¡Ah, volver a nacer, y andar camino,
ya recobrada la perdida senda!
...
¡Oh, Siddharta Gautama!, tú tenÃas razón:
las angustias nos vienen del deseo; el edén
consiste en no anhelar, en la renunciación
completa, irrevocable, de toda posesión;
quien no desea ...
Entre italiano
y flamenco,
¿cómo cantarÃa
aquel Silverio?
La densa miel de Italia
con el limón nuestro,
iba en el hondo llanto
del siguiriyero.
Su grito fue terrible.
Los viejos ...
Lo que el salvaje que con torpe mano
hace de un tronco a su capricho un dios,
y luego ante su obra se arrodilla,
eso hicimos tú y yo.
Dimos formas reales a un fantasma,
de la mente ridÃc...
¿Quieres que de ese néctar delicioso
no te amargue la hez?
Pues aspÃrale, acércale a tus labios
y déjale después.
¿Quieres que conservemos una dulce
memoria de este amor?
Pues amÃ...
Como guarda el avaro su tesoro,
guardaba mi dolor;
querÃa probar que hay algo eterno
a la que eterno me juró su amor.
Mas hoy le llamo en vano y oigo, al tiempo
que le acabó, decir:
Â...
Al brillar un relámpago nacemos,
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos;
¡despertar...
Llegó la noche y no encontré un asilo;
y tuve sed ... ¡mis lágrimas bebÃ!
¡Y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos
cerré para morir!
¿Estaba en un desierto? Aunque a mi oÃdo
de las ...
Voy a confiarte, amada,
uno de los secretos
que más me martirizan. Es el caso
que a las veces mi ceño
tiene en un punto un mismo
de cólera y esplÃn los fruncimientos.
O callo como un m...
El ave azul del sueño
sobre mi frente pasa:
tengo en mi corazón la primavera
y en mi cerebro el alba.
Amo la luz, el pico de la tórtola,
la rosa y la campánula,
el labio de la virgen
...
Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada.
Oigo flotando en olas de armonÃas,
rumor de bes...
Orillas del Sar
A través del follaje perenne
Que oÃr deja rumores extraños,
Y entre un mar de ondulante verdura,
Amorosa mansión de los pájaros,
Desde mis ventanas veo
El templo que quise...