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El seminarista de los ojos negros ( 22 )

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Contigo

No estás tan sola sin mí.
Mi soledad te acompaña.
Yo desterrado, tú ausente.
¿Quién de los dos tiene patria?

Nos une el cielo y el mar.
El pensamiento y las lágrimas.
Islas y nubes de...

Manuel Altolaguirre

el seminarista de los ojos negros


La discriminación de los negros está presente en cada momento de sus vidas para recordarles que la inferioridad es una mentira que solo acepta como verdadera la sociedad que los domina.

Martin Luther King


el seminarista de los ojos negros


Si llegara a ver su rostro dentro de mi corazón, no querrían ya mis ojos mirar afuera.

Yehuda Haleví

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Es perderme en tus ojos y encontrar un hogar, es tenerte a mi lado cada mañana al despertar, ver caer la lluvia arropada en tus brazos con la esperanza de ser amado.

Soraya

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Debieras extinguir tus ojos antes que se extinga el sol, para dejarlo encendido.

Antonio Porchia


Mirador Umbrío

Desde la torre observas cómo cae la tarde,
las últimas montañas perdidas con la niebla,
los árboles que ascienden levemente, el abismo,
el fulgor de los astros que brillan por tus...

José Lupiáñez



La Musa

Yo la quiero cambiante, misteriosa y compleja;
con dos ojos de abismo que se vuelvan fanales;
en su boca, una fruta perfumada y bermeja
que destile más miel que los rubios panales.

A veces ...

Delmira Agustini

el seminarista de los ojos negros


De veras, nunca estoy solo. Tan solo estoy triste cuando tus ojos huyen del sitio en que debimos encontrarnos por la tarde.

Otto René Castillo


Señores, Yo Sé Bien de Los Venenos...

Señores, yo sé bien de los venenos
de la literatura:
la tiranía impúdica y terrible
de una Belleza impura
que nos mancha los labios de palabra,
los ojos de...

Carmen Jodra Davó



Alumbramiento

vino de mí
salió del fondo
el médico aplaudía
yo vine con el mar en la barriga
como un intenso parasol
un mapamundi

yo era la esfera que rodó en la madrugada
de corazón...

Ana Istarú

el seminarista de los ojos negros


La belleza complace los ojos; la dulzura encadena el alma.

Voltaire

el seminarista de los ojos negros


En este mundo efímero. También los espantapájaros tienen ojos y nariz.

Shiki Masaoka


Mi corazón único y noble tiene sus testigos en todos los países del amor que a tientas despertarán; y cuando el sueño ciego caiga sobre los sentidos en acecho será sensual el corazón aunque hay...

Dylan Thomas



Ojos

Me has acorralado
y con odio agarrado mis solapas,
me has empujado hacia un rincón
y me has golpeado
hasta dejar tinto de sangre
el aire mismo,
y así y todo,
he aquí que todavía me levanto
y...

Clara Janés


La Visita Del Arcángel

Verte, como tras niebla, vuelto el rostro,
oculta la cabeza entre las sombras,
y vislumbrar el suelo ajedrezado,
los hondos muros blancos, la ventana
y tras ella el paisaje, u...

Abelardo Linares


Esperar La Ausencia

Estar en la noche
esperando una visita,
o no esperando nada
y ver cómo el sillón lentamente
va avanzando hasta alejarse de la lámpara.

Sentirse más adherido a la madera
mient...

José Lezama Lima


Lo Que Deje Por Ti

Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.

Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un r...

Rafael Alberti


Fuga

Al ver por dónde huyes
dichoso cambiaría
las sendas interiores de tu alma
por las de alegres campos.

Que si tu fuga fuera
sobre verdes caminos
y sobre las espumas,
y te vieran mis ojos,
segui...

Manuel Altolaguirre


Lamento En La Montaña

Aún te veo, río de mi vida,
con los ojos que miran las montañas.

Yo era una montaña con almendros
montaña solitaria.
Y viniste alegre con tu canto
y me besaste toda con t...

Gloria Fuertes


El Curso de La Luz

Trajo el aire la luz,
y nadie vigilaba, pues la robó en el sueño,
se originó en las sombras,
la luz que rodó negra debajo de los astros.
Casa desnuda, seno de la muerte,
rincó...

Francisco Brines


Mi Amor Es Como Un Río Caudaloso

Chorreándose en el cuerpo de mi hombre,
mi amor toca tambor y flauta
en las montañas de mi tierra,
dispara con ametralladora
su descarga de besos.
Es un amor de gu...

Gioconda Belli


Dejé de Transmitir Sus Señales E Interpreté Las Mías

Cuando las gaviotas se lo coman todo
y en los esqueletos de los barcos proliferen
los insectos,
seguirás preguntándote qué hice contigo
des...

Luisa Castro


Miradme Aquí

Miradme aquí,
clavada en una silla,
escribiendo una carta a las palomas.
Miradme aquí,
s que ahora podéis mirarme.
Clarividencias me rodean
y sapos hurgan en los rincones,
los amigos...

Gloria Fuertes


Entre La Fronda

Junto a la clara linfa, bajo la luz radiosa
del sol, como un prodigio de viviente escultura,
nieve y rosa su cuerpo, su rostro nieve y rosa
y sobre rosa y nieve su cabellera oscura.

...

Ricardo Jaimes Freyre


Poema Del No

Me decías que no. Por tu mirada
pasaban barcos lentamente. Había
gaviotas en tus ojos, en tus blandos,
oscuros ojos grandes,
donde iba cayendo la amargura
como un anochecer de altas si...

Rafael Guillén


Tu Espejo Es Un Sagaz

Tu espejo es un sagaz
te sabe poro a poro
te desarruga el ceño
te bienquiere
te pule las mejillas
te despeina los años
o te mira a los ojos
te bienquiere

te depura los gestos...

Mario Benedetti



Las Lenguas de Diamante

Bajo la luna llena, que es una oblea de cobre,
vagamos taciturnos en un éxtasis vago,
como sombras delgadas que se deslizan sobre
las arenas de bronce de la orilla del lago.
...

Juana de Ibarbourou


Sencillos Deseos

Hoy quisiera tus dedos
escribiéndome historias en el pelo,
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras
las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me di...

Gioconda Belli


Ya Se Acercan Las Manos...

Ya se acercan las manos,
innumerables manos,
negras manos,
a cegarme los ojos,
a detener mis piernas,
a secarme las venas,
a posarse insistentes
a lo largo del cuerpo
y dej...

Clara Janés


Soneto

El editor Francisco Arellano, disfrazado de
Humprey Bogart, tranquiliza al poeta en un
momento de ansiedad, recordándole un pasaje
de Píndaro, Pípticas VIII 96

Sin mujer, sin amigos, sin d...

Luis Alberto de Cuenca


Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el ferv...

Juan Pablo II


Desde Donde Me Ciego de Vivir

Era una blanda emanación, casi
una terca oquedad de ternura,
un tibio vaho humedecido
con no sé qué tentáculos.
Abrí
los ojos, vi de cerca el peligro.
¡No, no te a...

José Manuel Caballero Bonald


Canción A Una Muchacha Muerta

Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra,
quiero saber por qué ahora eres un agua,
esas orillas frescas donde unos pies de...

Vicente Aleixandre


El Viento

Vino primero tenue y acarició su pelo,
nube de mariposas rozando sus mejillas;
era el beso de un ángel flotando en las orillas
de sus ojos azules con reflejos de cielo.

Y se agitó en li...

Francisco Alvarez


El Cuerpo Es Ser, Estar En Su Arte...

El cuerpo es ser, estar en su arte... en el misterio
de los ojos
donde perfectos bosques, aguas, aves,
hierven la luz dulce del atardecer,
viejas maderas se pudr...

Miguel Anxo Fernán_Vello


ANOCHE VI MI MEJOR CONMPAÑIA ME SEGUI ME SEGUI ERA UN DESTELLO DEL MESIAS LA MIRABA COMO SI FUERA MI GUIA Y HACI ENTENDI Q DIOS CON SUS OJOS ME ALUMBRARIA AQUEL CAMINO...

Lord Byron

el seminarista de los ojos negros


Celestial mirada, Amoroso semblante, Rocío de la mañana, Ojos de vida y Linda figura, son algunas de tus características…

Edvin Roberto Us De Paz

el seminarista de los ojos negros


en cuanto hay alguien que observe nuestra actuacion, nos adpatamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad.

Milan kundera


El Abuelo

Esta mujer angélica de ojos septentrionales,
que vive atenta al ritmo de su sangre europea,
ignora que en lo hondo de ese ritmo golpea
un negro el parche duro de roncos atabales.

Bajo la ...

Nicolás Guillén


Los Ángeles Sonámbulos

1
Pensad en aquella hora:
cuando se rebelaron contra un rey en tinieblas
los ojos invisibles de las alcobas.
Lo sabéis, lo sabéis. ¡Dejadme!
Si a lo largo de mí se abren ...

Rafael Alberti

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