Frases cortas para los hijos ( 2 )
Frases cortas para los hijos. Encuentra docenas de frases cortas para los hijos con fotos para copiar y compartir.

Si traes hijos al mundo, ámalos con el corazón y el alma.

Si quieres que tus hijos sean inteligentes, léeles cuentos de hadas. Si quieres que sean mucho más inteligentes, léeles más cuentos de hadas.

El tiempo se vuelve más valioso cuando se tienen hijos.

Un buen amigo de mi hijo es un hijo para mí.

Para qué mil palabras. Toma solo dos: te quiero.

El amor no está en el otro, está dentro de nosotros mísmos; nosotros lo despertamos. Pero para que despierte necesitamos del otro.

Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.

Las tristezas no se quedan para siempre cuando caminamos en dirección a lo que siempre deseamos.

Lo único que hace falta para que los hombres descubran el amor es tener demasiado cerca a una mujer; y lo único que hace falta para que este amor se disipe es seguir teniéndola demasiado cerca.

Tu amor es para mi la única razón en este mundo
para seguir viviendo espero que un día te des
cuenta que eres la razón de mi existencia.

Y si protesta el corazon en la farmacia puedes preguntar, tienes pastillas para no soñar?

Los ojos son para mirar, las manos para coger, la cabeza para pensar y el corazón para amar.

Un beso es un truco de la naturaleza, para callar las palabras cuando se vuelven innecesarias.

La vida está para adelante nunca para atraz,si andas por la vida dejando puertas abiertas no podras desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Dime que no y me tendrás pensando todo el día en ti, planeando la estrategia para un si.
Un padre puede darle la espalda a su hijo, hermanos y hermanas pueden convertirse en inveterados enemigos, los maridos pueden abandonar a sus esposas, pero el amor de una madre dura para siempre.

Para obtener el éxito verdadero hágase estas cuatro preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Por qué no yo? ¿Por qué no ahora?.

Cuando una puerta se cierra, otra se abre, pero a menudo vemos tanto tiempo y con tanta tristeza la puerta que se cierra que no notamos otra que se ha abierto para nosotros.

No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.

Cuando las estrellas bajan, ¡qué triste es bajar los ojos para verlas!.

En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.

Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ningún teoría.

El comportamiento de los niños es un reflejo del de los adultos. Examina que te impide amarte y disponte a liberarte de ello. Serás un maravilloso ejemplo para tus hijos.

Mucho tienen que hacer los padres para compensar el hecho de tener hijos.

Hay besos que producen desvaríos de amorosa pasión ardiente y loca, tú los conoces bien son besos míos inventados por mí, para tu boca.

Cual es el padre, así los hijos salen.

Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres.

Solamente dos legados duraderos podemos aspirar a dejar a nuestros hijos: Uno, raices; el otro, alas.

Si usted quiere que sus hijos tengan los pies sobre la tierra, colóqueles alguna responsabilidad sobre los hombros.

Dijo el escarabajo a sus hijos: venid aca mis flores.

Cuanto más pobre, más hijos.

Pocas cosas resultan más satisfactorias que ver a nuestros hijos criar hijos adolescentes.

Pero ante todo piensa en esta patria, en estos hijos que serán un día nuestros: el niño labrador, el niño estudiante, los niños ciegos.

Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.

Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida.

Cuando los padres han construido todo, a los hijos solo les queda el derrumbarlo.

Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.

A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.

El autor que habla de sus propios libros es peor que la madre que solo habla de sus hijos.

La injusticia es una madre jamás estéril: siempre produce hijos dignos de ella.