Juan jose arreola poemas cortos ( 7 )
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yo cometí el delito de inventarte una estrella, y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa.

Prefiero el brillo de tus ojos al de los diamantes. Porque solo brillan para mí.

Las palmas son novias que esperan: y hemos de poner la justicia tan alta como las palmas!.

Si hay algo que ennoblezca a la juventud, es el miramiento y el respeto a los ancianos.
Contra la razón augusta, nada. Sobre el deber de dar empleo a las fuerzas que puso en la mente la naturaleza, nada. Ni rey sobre el derecho político, ni rey sobre la conciencia. Por encima del hombr...
La política es el arte de inventar un recurso a cada nuevo recurso de los contrarios, de convertir los reveses en fortuna; de adecuarse al momento presente, sin que la adecuación cueste el sacrifici...

Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.

Nuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda Potencia extranjera o se hunde la isla.

En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre.

El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.

Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más cerca, y en que nos tocó nacer.

La juventud es la edad del crecimiento y del desarrollo, de la actividad, y de la viveza, de la imaginación y el ímpetu.

A la república solo ha de salvarla pensar en grande, sacudirse de lo pequeño y proyectar hacia lo porvenir.

Mi libertad consiste en tomar de la vida lo que me parece mejor para mí y para todos; y en darlo con mi vida.

Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.

Ya no habrá días turbios... ya no habrá noches malas si hay un amor secreto que nos presta sus alas

¡Un hijo! Tú sabes, tú sientes que es eso: ver nacer la vida del fondo de un beso por un inefable milagro de amor.

No hay más goces reales en el mundo que el amor fiel de la casa, y la amistad en los pocos hombres buenos.

Mucho daño hacer en este mundo la cobardía; mucho la indeción; mucho la lírica gubernamental, y la política importada.

Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido...

Muchas personas creen que cuando han superado un error ya no necesitan volver a enmendarlo.

Por primera vez me parece buena una cadena para atar, dentro de un cerco mismo, a todos los pueblos de mi América.

La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de person...

Juventud no es la del que tiene veinte años. Joven es aquel que se conmueve ante cualquier injusticia en el mundo.

La vida humana es sagrada: Desde su comienzo compromete directamente la acción sagrada de Dios.

En la noche dichosa, en secreto, que nadie me veía, ni yo miraba cosa, sin otra luz ni guía sino la que en el corazón ardía.

La nostalgia de mi pago me pone triste el acento. Viene de allá, campo afuera, y se me va pecho adentro.

La moral se esgrime cuando se está en la oposición; la política, cuando se ha obtenido el poder.

La vida será tuya si sabes que es ajena, que es igual ser montaña que ser grano de arena, pues la calma del justo vence el furor del bravo.
Me cuesta bajar el poema del aire, allí donde me hundo con el plumaje vertical de las palabras. Rozando el infierno y el invierno el poema es un dios de pies ligeros apaleado por las estrellas.
Era un poeta de la luz. Pasaba las horas mirando una copa de árbol, un río, un rostro, una calle y sentía el placer imborrable de quien sueña con un hombre y una mujer y amanece en la vida.

El hombre bajo todo gobierno será el mismo, con las mismas pasiones y debilidades.

El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.

La libertad política no estará asegurada, mientras no se asegure la libertad espiritual.

Y hoy igual que mañana, mañana igual que ayer un hombre enloquecido besará una mujer

soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar, soñaré con tus labios desesperadamente, soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás.

Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.

Por la Cruz, por la Patria y su gloria denodados al campo marchemos: si nos niega el laurel la victoria, del martirio la palma alcancemos.

Extático ante ti me atrevo a hablarte: ardiente como tú mi fantasía, arrebatada en ansia de admirarte intrépidas a ti sus alas guía.

No es que los hombres hacen los pueblos, sino que los pueblos, con su hora de génesis, suelen ponerse, vibrantes y triunfantes en un hombre.