Fraces para enamorar locamente a una mujer ( 23 )
Fraces para enamorar locamente a una mujer. Encuentra docenas de fraces para enamorar locamente a una mujer con fotos para copiar y compartir.

La mente del hombre es de mármol; la de la mujer de cera.

Desde la edad de seis años, la mujer no crece más que en dimensiones.

Nunca he engañado a mi mujer. No es ningún mérito: la amo.
Miedo
La sombra de una duda sobre mà se levanta
cuando llega el arrullo de tu voz a mi oÃdo;
miedo de conocerte; pero en el miedo hay tanta
pasión, que me parece que ya te he conocido.
Yo adivinÃ...
Cuando entro en mi cuarto solitario después de un fracaso, éste no me hiere. Pero si estuviese obligado a encontrarme con los ojos interrogadores de mi mujer y tener que decirle que he fallado nueva...
Patria, Mujer
Digo patria, y a veces me parece
que mujer digo y que su cuerpo beso,
digo mujer y siento que me mece
una cuna de tierra desde el hueso.
Se me viene a la boca un nombre como
un sabor d...
Mujer En Camisa
Te amo asÃ, sentada,
con los senos cortados y clavados en el filo,
como una transparencia,
del espaldar de la butaca rosa,
con media cara en ángulo,
el cabello entubado de colores,
...

Un hombre y una mujer verdaderamente enamorados es el único espectáculo de este mundo digno de ofrecer a los dioses.
Era un poeta de la luz. Pasaba las horas mirando una copa de árbol, un rÃo, un rostro, una calle y sentÃa el placer imborrable de quien sueña con un hombre y una mujer y amanece en la vida.

La mujer musa es la de carne y hueso.
La vida quizá es una larga calle por la que pasa cada dÃa una mujer con una cesta, quizá es la cuerda con la que un hombre se cuelga de un árbol. La vida quizá es el niño que vuelve de la escuel...

Gatos haciendo el amor en el templo La gente culparÃa a un hombre y una mujer por aparearse en tal lugar.

En el matrimonio, la mujer es igual al varon y tiene derechos que reclamar, que la ley debe asegurarle.
Galope Súbito
A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura,
una roja invasi...
La Cita
¡Adiós, amigo, adiós! ¡El sol se esconde,
la luna sale de la nube rota,
y Eva me aguarda en el estanque, donde
el cisne nada y el nelombo flota!
Voy a estrechar a la mujer que adoro.
¡C...

Quien fÃa su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
El Arroyo
¿Te acuerdas?
El arroyo fue la serpiente buena...
Yo muero extrañamente...
No me mata la Vida,
¿Te acuerdas?
El arroyo fue la serpiente buena...
FluÃa triste y triste como un llanto de ...

Cuerpo de la mujer o mar de oro donde, amando las manos, no sabemos, si los senos son olas, si son remos los brazos, si son alas solas de oro.
Ni te imaginas cuanta gente te rodea cuando crees estar solo con la mujer a la que amas. Os acompañan muchos hombres de los que no sabes nada, sus amantes pasados, y muchos de los que ni siquiera ell...
También decÃa que a Dios ninguna cosa le habemos de pedir señaladamente, salvo que debemos pedirle simplemente el bien. Y por esto yerran los que demandan a Dios mujer rica, hacienda, honra, reinos...
La revolución feminista ha convertido a la mujer en ese tipo de hombre que a mà me entristecÃa cuando era joven, ese que tenÃa que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño d...
El Animal Que Llora, Ése Estuvo En Tu Alma Antes de Ser Amarillo;
el animal que lame las heridas blancas,
ése está ciego en la misericordia;
el que duerme en la luz y es miserable,
ése agoniza...

La amistad es tan hermosa como el amor; es el amor mismo, desprovisto de las encantadoras volubilidades de la mujer.

Ninguna mujer contrae matrimonio por interés: todas tienen la astucia, antes de casarce con un millonario, de enamorarse de él.

Siente como vibra locamente en nosotros un viento feroz retorciendo la fibra.

El amor crea en la mujer, una mujer nueva; la de la vÃspera ya no existe al dÃa siguiente.

No he madurado, no he aprendido a crecer, no he dejado de ser una niña pero te amo tanto como una mujer.

Soy la única que puede gobernar mi paÃs porque conozco a Occidente, porque quiero el progreso. Por eso muchos me quieren muerta; pero quien asesine a una mujer se quemará en el infierno.

Cuando dios se hizo hombre, ya el diablo se habÃa hecho mujer.

La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
No se nace mujer: llega una a serlo. Ningún destino biológico, fÃsico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización es quien elabora ese pro...

Grita un alcaudón, tanto asà el corazón de la mujer.

El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.

Pájaros con muchas plumas no se pueden mantener; los escribanos con una mantienen moza y mujer.
Fuensanta, Dulce Amiga...
Fuensanta, dulce amiga,
Blanca y leve mujer,
Dueña ideal de mi primer suspiro
Y mis copiosas lágrimas de ayer;
Enlutada que un dÃa de entusiasmo
Soñé condecorar,
Prendi...
La Primera Mujer Que Recorrió Mi Cuerpo...
La primera mujer que recorrió mi cuerpo
tenÃa labios de maga: labios verdes y azules,
con sabor a fruto silvestre,
con señales indescifrables como la mi...
de Agua Dulce
Nunca hubiera adivinado que un amor
fuera la corriente más subterránea
sin escaparse
que va del tibio heno a un pozo
y de ahà empedrada a los huertos
sin dividirse
pero yo sà ante t...
Lo Infinito
Tú vives en el alba.
Los pájaros te aclaman.
De túnicas de aves te viste la alegrÃa.
¡Qué aurora la que exaltas!
¡Qué noble luz la tuya!
Te escuchan las mañanas y las noches
porq...
Toda Tú
Toda tú eres santuario,
toda blanca;
se ha llenado tu cuerpo de designios.
Tienes la santidad de la esperanza
y la paz
generosa
de los lirios.
Toda tú eres milagro,
das tu lecho
de altas a...

Me dicen que no soy una mujer de este siglo, al gustarme la lectura pausada, y yo insisto que los pesados son los libros frÃvolos.