Frases-cortas-de-amor-de-literatura ( 20 )
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La felicidad radica, ante todo, en la salud.

Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.

Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.

La alegría ha sido llamada el buen tiempo del corazón.

Te amo no solo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo.

Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve.

Amar a alguien no significa renunciar a uno mismo

Si mi sangre fuera tinta y mi corazón un tintero, con las palabras de mis venas, te escribiría "te kiero"

Si por amarte y verte podria perderte,
prefiero amarte sin verte... Que verte para perderte.

Creo que el odio es un sentimiento que solo puede existir en ausencia de toda inteligencia.

Si tu vives por mi y yo vivo por ti, solo tu y yo podremos vivir por un nosotros

Nadie es realmente digno de envidia.

No hay ninguna satisfacción en ahorcar a un hombre que no se oponga a ello.

El dolor siempre cumple lo que promete.

Vale la pena conocer al enemigo... entre otras cosas por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo.

Odiar es un despilfarro del corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.

No hay que ser pesimista ni tener esperanza.

Si no tienes enemigos es señal que la fortuna te ha olvidado.

Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor.

Nunca he odiado a un hombre tanto como para devolverle sus diamantes.

Criados, enemigos pagados.

A enemigo que huye, puente de plata

Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro.

Ira de hermanos, ira de diablos.

El dolor que no se desahoga con lágrimas puede hacer que sean otros órganos los que lloren.

Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad.

Para quien tiene miedo, todo son ruidos.

Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.

Le he amado demasiado para no odiarle.

Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.

Las ideas mueven el mundo solo si antes se han transformado en sentimientos.

Con la perfidia de las mujeres se consigue curar los celos.

La vergüenza viene en ayuda de los hombres o los envilece.

Cuando nos invade la pena, un día dura tanto como tres otoños.

Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas.

Más vale buena esperanza que ruin posesión.

Como los sentimientos, la evidencia se demuestra, pero no se proclama.

Todo lo que la tierra da y todo aquello que se llama felicidad solo es un juguete de la suerte; lo que nosotros somos, eso solo nos pertenece.

La altivez es útil, todo hombre debe ser altivo.

Los celos son una ceguera que arruina los corazones; quejarse y querellarse no representan signos de afecto sino de locura y malestar.