Frases-cortas-de-amor-de-literatura ( 13 )
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Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla.

La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.

La ternura es el reposo de la pasión.

La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.

Lo imposible, en vano se pide.

No rías nunca de las lagrimas de un niño. Todos los dolores son iguales.

La mitad de la alegría reside en hablar de ella.

Solo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.

Nuestra envidia dura siempre más que la dicha de aquellos que envidiamos.

El tema de la envidia es muy español. Los españoles siempre están pensando en la envidia. Para decir que algo es bueno dicen: "Es envidiable".

La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia.

El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío.

El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace.

El silencio de un envidioso está lleno de ruidos.

El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.

La felicidad siempre viaja de incógnito. Solo después que ha pasado, sabemos de ella.

La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.

La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.

Cuando saltes de alegría, cuida de que nadie te quite la tierra debajo de los pies.

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.

Nadie puede hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento.

No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores.

El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo.

El miedo no es más que un deseo al revés.

Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.

Dime quién te admira y te diré lo que eres.

Quisiera despertar por las mañanas y mirar tu bello rostro mientras qe la hermosa luz del día deslumbre tu ESPLENDOR

Las cosas tienen vida propia, todo es cuestión de despertarles el ánima!...

Solo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.

Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza.

Todo hombre se parece a su dolor.

La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.

Esperar una felicidad demasiado grande es un obstáculo para la felicidad.

La nostalgia ya no es lo que era.

No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.

Solo la incertidumbre mata los celos.

¡Confiamos demasiado en los sistemas, y muy poco en los hombres!.

El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos.

Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.