Frases-de-reconocimiento ( 57 )
Frases-de-reconocimiento. Encuentra docenas de frases-de-reconocimiento con fotos para copiar y compartir.

Vale más ser cobarde un minuto que muerto el resto de la vida.
No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injustic...

Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca.

La historia la escriben los vencedores.

Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.

Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía.

La educación ha logrado que las personas aprendan a leer, pero es incapaz de señalar lo que vale la pena leer.

Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos.

Tolerancia es esa sensación molesta de que al final el otro pudiera tener razón.

No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.

Uno es para siempre responsable de lo que domestica.

La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa.

En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones.

El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.

La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.

Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.

La verdadera grandeza, no necesita la humillación del resto.

Perón es el único soldado que ha quemado su bandera y el único católico que ha quemado sus iglesias.

La felicidad siempre viaja de incógnito. Solo después que ha pasado, sabemos de ella.

La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.

Donde mora la libertad, allí está mi patria.

He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta.

Si no se respeta lo sagrado, no se tiene nada en que fijar la conducta.

La Ley ha sido dada para que se implore la gracia; la gracia ha sido dada para que se observe la ley.

A veces sucede así en la vida: cuando son los caballos los que han trabajado, es el cochero el que recibe la propina.

Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos hubieran muerto.

Para pedestal, no para sepulcro, se hizo la tierra, puesto que está tendida a nuestros pies.

El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.

Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.

El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.

El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de las angustias.

La mitad de la vida es suerte, la otra disciplina; y ésta es decisoria ya que, sin disciplina, no se sabría por dónde empezar con la suerte.

La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.

La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.

La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.

Nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento.

El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.

La historia se repite. Ese es uno de los errores de la historia.

Cuando saltes de alegría, cuida de que nadie te quite la tierra debajo de los pies.

La imitación es la forma más sincera de la adulación.