El cofre de los buenos recuerdos ( 2 )
El cofre de los buenos recuerdos. Encuentra docenas de el cofre de los buenos recuerdos con fotos para copiar y compartir.
Para mi amigo:
Hay presencias que todo lo acaparan, pero también hay ausencias que lo ocupan todo. Eras de los que estaban presentes, siempre dispuesto, calladamente, a dar lo que tenias, eras un ...

Los buenos recuerdos son pequeñas gotas de felicidad para aliviarnos en las calamidades presentes
Y no te escribo, no por orgullo, ni miedo. Solo no lo hago por que prefiero esperar a que algún día cumplas tu promesa, por que aun "Credo in te".
Y ya que yo no pude cumplir la mía; l...

Este Olimpiadas es casi un poco triste. Es mi Olimpiadas finales. Hay un montón de buenos recuerdos.

Leí menos de todo ahora. Con solo buenos recuerdos de trabajo de otros, será interesante dar mi propio diario escrito una oportunidad ahora.

La felicidad de una madre es como un faro, iluminando el futuro, pero se refleja también en el pasado bajo la apariencia de buenos recuerdos.
Amistad: malos momentos juntos, buenos recuerdos, gente inolvidable que se te queda clavada dentro del corazón, gente que te quiere con locura, gente que saben apreciar lo más maravilloso de tu vida...
Una vida larga bendición para los niños es llenarlos con cálidos recuerdos de tiempos juntos. Buenos recuerdos se convierten en tesoros en el corazón de retirarse en los días difíciles de la vid...
Es cierto, la Navidad se siente es un montón de trabajo, sobre todo para las madres. Pero cuando uno mira hacia atrás en todas las Navidades en su vida, usted encontrará que usted ha creado tradici...
Tengo muy buenos recuerdos de crecer en Grecia, de mis hermanos y yo provocando el caos y subir a los árboles, lo cual es genial. En aquel entonces, no teníamos todos los videojuegos y todas esas co...

Tengo muy buenos recuerdos de mi infancia. Pasé cinco años maravillosos en un popular programa de televisión, pero no tuve una infancia normal. Me tutora para los grados 4-11.

Nunca le gustó mirar atrás. El pasado estaba repleto de malos recuerdos, y los buenos lo dejaban lleno de amargura

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los impres...

Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.

Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.

La necesidad nunca hizo buenos negocios.

No son buenos los extremos aunque sea en la virtud.

Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.
Me inclino ante el recuerdo, ante el recuerdo de cada ser humano. Y no oculto la aversión que siento ante todos los que se toman la libertad de intervenir quirúrgicamente en los recuerdos, hasta que...

Es fácil ser buenos cuando no estamos enamorados.

Los buenos modales se consiguen a base de pequeños sacrificios.

Ciertos recuerdos son como amigos comunes, saben hacer reconciliaciones.

Las pasiones son buenos instrumentos, pero malos consejeros. El hombre sin pasiones sería frío, pero en cambio el hombre dominado por las pasiones, es ciego.

Saber reconocer lo que hay de bueno en los demás nos hace buenos.

Lo importante en el ajedrez son los buenos movimientos.

Hasta los sentimientos buenos, si se exaltan en demasía, son capaces de conducirnos a errores deplorables.

Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que le guste a otras personas. Es un amor así, celoso.

Los hombres viven del olvido; las mujeres, de recuerdos.

Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.

No es bueno que los hombres sepan hasta que punto somos buenos.

Dijo Platón que los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad.

Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.

Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.

No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.
Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero,
si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna.

Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.

Los ancianos gustan de darnos buenos preceptos para consolarse de no poder darnos malos ejemplos.

Lo único que necesitamos para convertirnos en buenos filósofos es la capacidad de asombro.

Los buenos profesores son caros, pero los malos lo son todavía más.

Quien de recuerdos solo vive, una muerte infinita arrastra