Frases-de-agradecimiento-a-dios ( 85 )
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A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez.

Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada.

La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.

Aprendemos de la experiencia que los hombres nunca aprenden nada de la experiencia.

Basta el instante de un cerrar de ojos para hacer de un hombre pacífico un guerrero.

Volved a emprender veinte veces vuestra obra, pulidla sin cesar y volvedla a pulir.

El dolor es para la humanidad un tirano más terrible que la misma muerte.

Si no quieres repetir el pasado, estúdialo.

A la tercera, va la vencida.

El mayor crimen es preferir la vida al honor y, por vivir la vida, perder la razón de vivir.

El arte de la expresión no me apareció como un oficio retórico, independiente de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano.

Inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer.

Casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo.

A los hombres fuertes les pasa lo que a los barriletes; se elevan cuando es mayor el viento que se opone a su ascenso.

Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.

¿Qué hombre inteligente si le dieran a elegir escoger entre vivir sin rosas o vivir sin berzas no correría a asegurar las berzas?

Todo fracaso es condimento que da sabor al éxito.

Nadie puede ser sensato con el estómago vacío.

Cada uno es ortodoxo con respecto a sí mismo.

Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.

Hay millones de artistas que crean; solo unos cuantos miles son aceptados o, siquiera, discutidos por el espectador; y de ellos, muchos menos todavía llegan a ser consagrados por la posteridad.

Las costumbres del que nos habla nos convencen más que sus razonamientos.

No busquemos solemnes definiciones de la libertad. Ella es solo esto: Responsabilidad.

Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.

El tic tac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo.

Los privilegios acabarán, pero el pueblo es eterno.

La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.

Los medios de comunicación han acostumbrado a ciertos sectores sociales a escuchar lo que «halaga los oídos».

La forma más rápida de doblar tu dinero es plegar los billetes y metértelos de nuevo en el bolsillo.

El hombre que no se contenta con poco, no se contenta con nada.

Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo.

Nunca somos tan felices ni tan infelices como pensamos.

Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.

El aburrimiento es lo que queda de los pensamientos cuando las pasiones son eliminadas de ellos.

La única función del tiempo es consumirse: arde sin dejar cenizas.

En el fondo, la inmoralidades una cuestión de estética, porque los desnudos hermosos son decentísimos y los feos inmorales.

Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.

Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte.

Sentir que se ríe de nosotros algo al mismo tiempo inferior y más fuerte que uno es espantoso.

Ciudad grande, soledad grande.