Frases para personas que ya no están en este mundo ( 38 )
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Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.

Los hombres despiertos no tienen más que un mundo, pero los hombres dormidos tienen cada uno su mundo.

No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.

No ande por ahí diciendo que el mundo le debe su sustento. El mundo no le debe nada. Estaba aquí antes.

A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad.

La reina del mundo es la fuerza y no la opinión; pero es la opinión quien usa de la fuerza.
Usted cree en un dios que juega a los dados, y yo, en la ley y el orden absolutos en un mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente especulativa, estoy tratando de comprender.
. . . El mundo es un templo hermoso, donde caben en paz los hombres todos de la tierra, porque todos han querido conocer la verdad, y han escrito en sus libros que es útil ser bueno, y han padecido y...

Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.

Cuando Dios creó el Mundo vio que era bueno. ¿Qué dirá ahora?

La cabeza de muchas personas de alta estatura se parece a las casas; el piso mas alto es el peor amueblado.

El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable.

El periodismo es el mejor oficio del mundo.

Todo el mundo comete errores. La clave está en cometerlos cuando nadie nos ve.

Si eres feliz, escóndete. No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la tuya por un mundo de desgraciados.

Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que le guste a otras personas. Es un amor así, celoso.
Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. Al final, uno se pregunta cuál de las dos cosas será la menos sensata.
Corre por el mundo una conjura general y permanente contra dos cosas, a saber, la poesía y la libertad. La gente de buen gusto se encarga de exterminar a la primera, y la gente de orden de perseguir ...

El ojo del ser humano es como un microscopio que le hace ver el mundo más grande de lo que realmente es.

La mayoría de las personas tienen miedo a la muerte porque no han hecho nada de su vida.

La mayoría de las personas son como alfileres: sus cabezas no son lo más importante.

Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas. La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre.

El mundo no fue hecho en el tiempo, sino con el tiempo.

Alguien dijo: "hay dos personas sobre las cuales nunca he reflexionado a fondo: es el testimonio de mi amor por ellas".

Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.

Afortunadamente la incongruencia del mundo es de índole cuantitativa.

El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.

Trata de dejar el mundo en mejores condiciones que las que tenía cuando llegaste a él.

En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.

La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.

Nada hay en el mundo tan común como la ignorancia y los charlatanes.

El mundo está lleno de buenas máximas; solo falta aplicarlas.

El amor solo se da entre personas virtuosas.

Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.

Cuando no hay humildad, las personas se degradan.

Los santos esculpidos han ejercido en el mundo mucha mayor influencia que los vivos.

Las personas que hacen poco ruido son peligrosas.

La paz es para el mundo lo que la levadura para la masa.

Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.

Cada niño que viene al mundo nos dice: "Dios aún espera del hombre".