Frases poeticas de la vida ( 8 )
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Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida.

No te pido que me lo cuentes todo, tienes derecho a guardar tus secretos, con una única e irrenunciable excepción, aquellos de los que dependa tu vida, tu futuro, tu felicidad, ésos quiero saberlos...

Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz.
Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase del principal objetivo en la vida. La razón más importante para trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el pla...

Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.

No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.

Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que puedieras seguir escribiendolo.
Yo no podría, a ninguna edad, ser feliz estando sentada junto a la chimenea y simplemente mirar. La vida fue propuesta para ser vivida. La curiosidad debe mantenerse viva. Uno no debe nunca, por ning...

Vuélveme tu suspiro, y subiré y bajaré de tu pecho, me enredaré en tu corazón, saldré al aire para volver a entrar. Y estaré en este juego toda la vida.

Sufrir sin quejarse es la única lección que debemos aprender en esta vida.

¡hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡pero cuestan tanto!.

La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.

El único placer de la vida en Ginebra es que allí cada cual puede morir como le dé la gana. Hay mucha gente decente que ni siquiera llama al cura.

Aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta, ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de la vida.

No hay sueño mas grande en la vida que el sueño del regreso. El mejor camino es el camino de vuelta, que es también el camino imposible.

En la vida de toda persona aparecen una y otra vez, bajo las figuras más diversas, los tipos que le corresponden: el padre, la madre, el amigo, el traidor, la amiga, la amante.

La vida es muy rápida; hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos.

Las obras terminan cuando nosotros queremos. La vida, en cambio, sigue mas allá de lo bello y de lo bueno y termina en el momento menos conveniente, deshilachada, incompleta, prosaica.

Desde la mitad de la vida hacia adelante, solo permanece vital aquel que está preparado para morir con vida.

La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.

La vida humana sería una invención repugnante y bárbara, si estuviera limitada a la vida en la tierra.

Es la libertad la esencia de la vida.

Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida.

La vida enseña. Pero pocos aprenden.

Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da tiempo para más.

Siempre es recomendable recorrer la vida a contramano.

En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: ‘sigue adelante.

Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.

Vive tu vida de modo que siempre que pierdas, sigas adelante.

Solo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.

Existe algo tan inevitable como la muerte: la vida.

Sin mujer, la vida es pura prosa.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra; el adjetivo, cuando no da vida, mata.

En la vida, como en ajedrez, las piezas mayores pueden volverse sobre sus pasos, pero los peones solo tienen un sentido de avance.

Solo es grande en la vida quien sabe ser pequeño.

Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.

Es curioso que la vida, cuanto más vacía, más pesa.

El cristianismo. . . Imparte a los hombres una doble vida y ofrece los goces imaginarios del cielo como un solaz para las miserias reales de esta vida.
Mi madre fue la mujer más bella que jamás conocí. Todo lo que soy, se lo debo a mi madre. Atribuyo todos mis éxitos en esta vida a la enseñanza moral, intelecutal y física que recibí de ella.

El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla.