Frases emotivas de agradecimiento ( 5 )
Frases emotivas de agradecimiento. Encuentra docenas de frases emotivas de agradecimiento con fotos para copiar y compartir.

Una historia no es solo verdad cuando se narra cómo ha sucedido, sino también cuando relata cómo hubiera podido acontecer.

La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.

Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia.

Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.

La ley es, pues, la distinción de las cosas justas e injustas, expresada con arreglo a aquella antiquísima y primera naturaleza de las cosas.

Una sola cosa nos explica bien la historia y es en qué consisten los malos gobiernos.

Al progreso no hay quien lo pare. Dios creó el mundo en seis días. ¿Y que tenemos hoy? La semana de cinco días.

La volubilidad de la mujer a quien amo es splo comparable a la infernal constancia de las mujeres que me aman.

Hay tantas leyes que nadie está seguro de no ser colgado.

La civilización es una carrera entre la educación y la catástrofe.

Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.

En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. Por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y extravagantes.

Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.

En todas partes los más fuertes han hecho las leyes y han oprimido a los débiles.

El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para se gobernados por los demás.

Con un poder absoluto hasta a un burro le resulta fácil gobernar.

Ama a tu vecino, pero no derribes vuestra verja.

Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande.

El que ostenta el poder es siempre impopular.

Las sociedades no mueren de la cúspide a la base, sino de la base a la cúspide.

Solo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción.

En la sociedad no todo se sabe, pero todo se dice.

Cualquiera es poderoso para hacer.

El trabajo es una invasión de nuestra privacidad.

En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.

La mujer es como los autos, a la vejez es cuando más se pintan.

No buscamos la sociedad por amor a ella misma, sino por los honores o los beneficios que puede reportarnos.

Con las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver como se hacen.

La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie.

Los niños necesitan más de modelos que de críticos.

Dios perdonará a los que le niegan; pero ¿qué hará con los que cometen maldad en su nombre?.

Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.

En las amarguras desearéis la dulzura, y en la guerra, la paz.

Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.

El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.

Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.

El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.

Dejad pensar al pueblo que gobierna y se dejará gobernar.

Se puede aplastar una nación religiosa, pero no dividirla.

La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.