Frases-cortas-de-amor-de-literatura ( 143 )
Frases-cortas-de-amor-de-literatura. Encuentra docenas de frases-cortas-de-amor-de-literatura con fotos para copiar y compartir.

Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.

La ley de la sociedad es cada uno para todos y todos para cada uno.

La religión es el conocimiento de todos nuestros deberes como mandamientos divinos.

Para la mayoría de los hombres, la experiencia es como las luces de popa de un barco, que iluminan solo el camino que queda a la espalda.

Lo que hace que los amantes no se aburran nunca de estar juntos es que se pasan el tiempo hablando siempre de sí mismos.

El hombre tiene mil planes para sí mismo. El azar, solo uno para cada uno.

Bien sé que las mujeres aman, por lo regular, a quienes lo merecen menos. Es que las mujeres prefieren hacer limosnas a dar premios.

Olvidemos lo que ya sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse.

El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio.

Que un hombre muera por una causa no significa nada en cuanto al valor de la causa.

La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen.

Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo.

La historia es un incesante volver a empezar.

A los empresarios les gustan las asambleas porque ellos las inventaron.

Para un amante ya no hay amigos.

Cuanto más tiempo dura una disputa, más lejos nos hallamos del final.

La peor soledad que hay es el darse cuenta de que la gente es idiota.

Desventurado el hombre que no tiene quien le amoneste cuando tiene necesidad de ello.

Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja.

Ser hombre es ser libre. El sentido de la historia es que nos convirtamos realmente en hombres.

El valor es el resultado de un grandísimo miedo.

Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor.

La maravilla de un solo copo de nieve supera la sabiduría de un millón de meteorologistas.

La vejez no mejora el corazón: lo endurece.

No lo hagas si no conviene. No lo digas si no es verdad.

Debes perder una mosca para pescar una trucha.

En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias.

El arte todo debe mostrar porque los hombres son de tal o cual manera.

No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria.

El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Sino, ésta establecerá un fin para la humanidad.

La falsedad está tan cercana a la verdad que el hombre prudente no debe situarse en terreno resbaladizo.

Tratemos de ver con el corazón.

Una historia no es solo verdad cuando se narra cómo ha sucedido, sino también cuando relata cómo hubiera podido acontecer.

No decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta.

Una cosa te pido, y es que no te dejes llevar por excesivos consejos. Es mejor que elijas un consejero que te aconseje sinceramente, y seguirlo. Cosa peligrosa es acompañar a muchos.

La buena conciencia sirve de almohada.

Como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles.

En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.

Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.

La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.