Frases-cortas-de-amor-de-literatura ( 152 )
Frases-cortas-de-amor-de-literatura. Encuentra docenas de frases-cortas-de-amor-de-literatura con fotos para copiar y compartir.

La sabidurÃa es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.

El patriotismo es la virtud de los depravados.

El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.

El cerebro es mi segundo órgano en importancia.

La batalla más difÃcil la tengo todos los dÃas conmigo mismo.

No soy sincero, incluso cuando digo que no lo soy.

Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.

Se cambia mas fácilmente de religión que de café.

La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros.

No desprecies a nadie; un átomo hace sombra.

La soledad es la suerte de todos los espÃritus excelentes.

Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.

Todo lo que se mueve es movido por otro.

Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar.

Si dicen mal de ti con fundamento, corrÃgete; de lo contrario, échate a reÃr.

La humanidad progresa. Hoy solamente quema mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mi.

No hay revolución sin contrarrevolución.

No podemos ver a la virtud sin amarla, ni amarla sin ser felices.

ConfÃa en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.

Gobernar siempre quiere decir hacer descontentos.

La simpatÃa es muy frecuentemente un prejuicio sentimental basado en la idea de que la cara es el espejo del alma. Por desgracia, la cara es casi siempre una careta.

No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas.

Cuanto más felices son los tiempos más pronto pasan.

La mayorÃa de las personas prefieren confesar los pecados de los demás.

Nada posible es bello, solo lo real es bello.

La meditación fortifica a los fuertes y debilita a los débiles.

Ser tirano no es ser, sino dejar de ser, y hacer que dejen de ser todos.

Yo no procuro conocer las preguntas; procuro conocer las respuestas.

La conciencia vale por mil testigos.

El ardimiento juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana.

El ser capaz de llenar el ocio de una manera inteligente es el último resultado de la civilización.

Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnologÃa y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre.

Si la virtud fuese reconocida como un misterio la virtud serÃa más fácil.

Aunque pudiera hacerme temible, preferirÃa hacerme amable.

El hombre se precipita en el error con más rapidez que los rÃos corren hacia el mar.

El verdadero instrumento del progreso radica en el factor moral.

Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.

Seamos discretos. No peguntemos a la gente si vive.

En la morfologÃa del ser femenino, acaso no haya figuras más extrañas que las de Judit y Salomé, las dos mujeres que van con dos cabezas cada una: la suya y la cortada.

El dinero se llora con un pesar más profundo que a los amigos o a los parientes.