Frases cortas pero directas ( 23 )
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Puedo creer lo imposible pero no lo improbable.

Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario.

...porque soy quien se va pero regresa para morder tu mano, mientras besa, porque soy el que otorga. Y el mendigo.
Ars Dinámica
Usted es la sombra que amanece desnuda,
con un temblor de miedo en las espaldas.
Pero hay que estar despierto: a mediodía
sonará la trompeta.
Doy fe de la esperanza" 1985 - 1992

Un fuego moribundo. Pero súbitamente la cacerola se pone a hervir.

Mama la libertad, siempre la llevaras, dentro del corazón. Te pueden corromper, te puedes olvidar, pero ella siempre está.

¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.

Queremos la paz, pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas.

He sido un hombre que busca y aun lo sigo siendo, pero ya no busco en las estrellas y en los libros, sino en las enseñanzas de mi sangre.

El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.

Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento.

El amor es eso de lo que todo el mundo habla pero nadie sabe realmente lo que es.

La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.

La astucia puede tener vestidos, pero a la verdad le gusta ir desnuda.

Nunca comiences una pelea, pero siempre termínala.

Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma.

Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, solo está visto uno, y además mal conocido.

Las mujeres comunes saben más de hombres que las mujeres hermosas. Pero las mujeres hermosas no necesitan saber de hombres, son los hombres los que tienen que saber de mujeres hermosas.

Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.
La esperanza es paradójica. Tener esperanza significa estar listo en todo momento para lo que todavía no nace, pero sin llegar a desesperarse si el nacimiento no ocurre en el lapso de nuestra vida.

Parece que la injusticia tiene en nosotros más abrigo que la justicia. Pero yo me río, y sigo mi camino.

El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.

Una vez me preguntaron: ¿Es importante que un director sepa escribir?, y yo respondí: no, pero sí es útil que sepa leer.

Tengo corazón, mas corazón de soberano; no me apiado de las lágrimas de una duquesa, pero me afectan los males de los pueblos.

Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.

Historia es, desde luego exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió.

El verdadero progreso social no consiste en aumentar las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes.

La naturaleza es una obra de arte, pero Dios es el único artista que existe, y el hombre no es más que un obrero de mal gusto.

Yo trato de privarme de ideas. Todos los días me quito alguna, pero siempre me quedan demasiadas.

No me importa que la gente mire sus relojes cuando estoy hablando pero es excesivo que además los sacudan para asegurarse de que andan.

Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

El soltero desea una esposa pero se alegra de no tenerla.

Cuando el trabajo es un placer la vida es bella. Pero cuando nos es impuesto la vida es una esclavitud.

Autoevidente: evidente para uno mismo, pero no para los demás.

Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.

Construye tu cabaña en el valle, pero nunca lo hagas en la cima.

Las ideas, como las pulgas, saltan de un hombre a otro. Pero no pican a todo el mundo.

A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.

El hambre espía en la casa de los pobres, pero si la habitan personas trabajadoras, no se atreve a entrar.